sábado, 22 de febrero de 2014

El soldado desconocido


Otra mañana en su guerra
dice adiós a las estrellas                    
da una vuelta a su cabeza
y bien armado hasta los dientes
de sonrisas y de atajos
vuelve al trabajo a destajo

Carga su cartuchera
de Celtas que hay en la acera
y su tanque son cartones
que cambiará por monedas
y si encuentra algo de zampa
la comparte con colegas

Otra batalla ganada
al tiempo que es tan cobarde
que un buen día de repente
le da la espalda al instante
sin ni siquiera avisarle
que ya tiene suficiente

Un dibujo de tu ser


Quién te dibuja Picassos
a base de chupetones
quién doma tus inquietudes
y teje una manta a besos
en tus pezones

Quién te afina los gritos
de los orgasmos
quién comparte tu secreto
y a base de caricias
siente tus espasmos

Quién te dibuja a diario
en el vaho de algún cristal
quién te dibuja en las nubes
reflejándose en el mar

No hay tiempo


No me da tiempo a follarme
a las ganas que tengo de verte
ni a suplicar tus honores
haciéndote un traje
con ramos de flores

No me da tiempo a tenerte
si sólo un minuto dura sesenta segundos
si un litro de besos no cabe en tu vaso
si lleno tu almohada de abrazos

No hay distancia para un verso
ni adiciones ni temores
no hay tiempo para olvidarte
en el reloj del quererte

jueves, 13 de febrero de 2014

Una cana al viento


El dulce pasar de las hojas
de calendarios salvajes
indica a ciencia no cierta
que llevamos ritmo estable
y el trinar de un mirlo afónico
por el cambio de estaciones
avisa de vientos árticos
que demandan aficiones

vientos que cuando se aciertan
a mirar en unos ojos
descubren que alguna cana
ha conquistado su entorno
y se dan cuenta al momento
que deliran en un cuento
dónde queda batallar
manga por hombro y atento